No se ustedes. Pero de pronto me encuentro con una persona que me cuesta trabajo reconocer. Yo. No se en que vuelta del camino se perdió lo que yo era y me convertí en lo que uds. ven hoy.
muchas veces he hablado con mis amigas de como no se sienten este tipo de cambios, yo me sigo sintiendo exactamente igual que cuando tenia 16 años. Tal vez tenga que ver con que mi circulo nunca ha cambiado mucho, sigo viendo a la misma gente, viviendo la misma situación familiar, etc. Por esto mismo es que de pronto me cuesta mucho entender a la persona que yo antes era.
Ahora, creo que este cambio ha sido muy positivo. Yo antes era lo que todos llamamos una barbie. Y lo peor es que no lo era en realidad, solo lo fingía. El disfraz me funciono mucho tiempo. Nadie podría esperar nada de mi si yo me encargaba de que pensaran que era tonta y no podía.
Esto podría no ser tan malo, lo malo era cuando lo juntaba con lo mala persona que era.
Me he aferrado mucho a la posición de que yo no hago a menos que tu me hagas a mi, pero la realidad es que me encontraba en una situación que favorecía el que yo tomara acción sobre lo que no me parecía. Lastime a muchas personas bajo esta filosofía de vida.
Ahora que soy educadora me doy cuenta de lo verdaderamente grave que es esta conducta. Ahora entiendo porque lo hacia, y no hay día en el que no piense que me hubiera gustado ser diferente. Mis niños me han enseñado eso, y ahora lo predico diario. Quien eres tu para tratar mal a alguien, a quien sea, por cualquier razón?
Los últimos años de mi vida he vivido con un sentimiento de culpa y vergüenza por haber sido lo que ahora persigo tanto.
El punto es que esto es lo mas oscuro de mi pasado, nunca fui una mala hija, no soy demasiado rebelde, pero si era una chica plástica. Plástica porque no sentía a los demás.
Y esto es en resumen para decir que todos cometemos errores, y a veces nos cuesta mucho trabajo perdonarnos por ellos. Pero una de las grandes bondades de ser humanos es que siempre podemos ser mejores. Siempre podemos tratar de cambiar lo malo por algo bueno.
Yo pensé que este tipo de conducta me había hecho impenetrable. La vida que viví hace unos años me hizo fuerte, no es fácil que me tires. Pero me caí, y esta es la parte que muchas veces no podemos controlar. No siempre vas a ser capaz de controlar que tanto lastimas a las personas. A veces lo haces a propósito, a veces no. Yo no lo veía, siempre pensé que no era para tanto. Hoy me doy cuenta de que si lo fue. Lo se porque me paso. Me es fácil perdonar, es cierto y eso también tiene que ver con mi carácter. Por lo mismo tiendo a quitarle importancia al perdón, a pedirlo y a darlo.
Hace poco, escuche un perdón, uno pensaría que no tiene tanto valor ya que había pasado mas de un año del motivo del dolor. Yo pensé que no lo necesitaba, y de hecho, yo ya había perdonado. Pedir perdón.. hmm.. es fácil, porque tenemos la manera de decirlo sin sentirlo, por compromiso, sabes? Y esto a la vez hace que la otra persona siga en la misma, recordando (te) por siempre lo que le hiciste sentir. Y esto impide seguir con la vida. Alguna vez escuche que el rencor es como tomarte un vaso de veneno y esperar que la otra persona se muera. Lo que no te dicen es que también la persona que lastimo se queda ligada a ti por eso. El punto es que los 2 se quedan atascados en esa situación dolorosa, que se recuerda y se sufre sin importar el tiempo que pase.
Pero también hay un perdón sincero, el tipo que se siente de los dos lados. Yo lo recibí hace poco, lo sentí, y debo decir que no lo necesitaba, pero eso hizo todo diferente. Ese perdón fue un respiro, y un nuevo comienzo, porque cuando lo haces de verdad, con el corazón, el perdón es eso, es de verdad un borrón y cuenta nueva.
